La Presencia de Dios & Los Presentes de Dios

Imagen de Steve Farrell

He tenido muchas llamadas a despertar en mi vida, algunas de las cuales las sentí como suaves susurros preguntándome "¿Es esto todo lo que hay? y otras las sentí como duros golpes en mi cabeza.  En retrospectiva, puedo ver que Dios/Espíritu/Universo había estado golpeando suavemente a mi puerta por largo tiempo. Cada vez, se me invitaba a abrir la puerta a la tranquilidad interna.  Cuando no abría la puerta, pedía a Dios que viniera y la echara abajo.

Algunas veces he contado sobre mi hermana y el sueño que me advertía no perderme su boda poco antes de su muerte.  Luego, casi 20 años después, se me diagnosticó un enorme tumor en el lado derecho de mi rostro, y luego de que me lo extirparan, pedí toda expresión facial, incluyendo la capacidad de parpadear.  Después de esto, mi esposa Stephanie y yo sentimos la apremiante urgencia de vender nuestro hogar en California y mudarnos a Boulder, Colorado, con nuestros dos hijos pequeños.  Cada vez, yo escuchaba atentamente al mensaje que Dios/Universo me traía. En algún nivel, yo hablaba a Dios, compartiendo el deseo de mi alma con Él y luego Dios respondía trayendo algún sueño o inspiración a mi vida que cambiaba el curso de mi vida... ir a la boda de mi hermana para poder compartir momentos preciosos con ella antes de que muriese, ayudarme a sanar mi cara, pero primero experimentar de primera mano lo que se siente vivir con una discapacidad seria, y luego reunir la fuerza y el valor para trasladar a mi familia 1,000 millas, lejos de amigos y abuelos, de manera que yo pudiera vivir en una comunidad que me apoyara a mí, a mi familia y a mi trabajo.

En cada caso, yo podía sentir la "Presencia" de Dios, y los "Presentes" de Dios.

Siento la Presencia de Dios cuando aquieto el mundo exterior que me rodea y me conecto con mi mundo interior, mi santuario, donde siento el profundo amor de Dios por mí y por todas las personas.  Esto siempre es muy tranquilizador.  Es casi como si yo sintiera a alguien abrazarme de forma muy gentil y amorosa. Como que algo que te limpia y nutre.  Cuando me centro en este espacio, nunca hay juicio alguno, ni nada que me distraiga de la paz y alegría que siento.  

Creo que nuestra invitación es a vivir en este santuario, muy, muy lejos de los ruidos mundanos como los medios de comunicación, internet y el teléfono.  Por supuesto que no me refiero a vivir en una montaña coo ermitaño, aunque esto puede funcionar para algunas personas.  Me refiero a tomar la decisión consciente de priorizar mi conexión con mi mundo interior y basar mi vida en él, en lugar de priorizar el ruido del mundo exterior y sus distracciones.

Cuando permanezco conectado y presente al bienestar y a la salud perfecta de Dios, lo llamo estar dentro.  Yo sé que eso es Quien Yo Soy Realmente.  Cosas buenas llegan a mí.  Recibo los Presentes de Dios.  Todos los aspectos de mi vida están cuidados, mi Ser, mi relación con mi esposa, mi hijo, mi hija, mi familia, mi comunidad y mi vida profesional.  Recibo la inspiración de Dios, Su guía sanadora y Su apoyo.  Estoy lleno del amor de Dios, su alegría y paz, y me encuentro nuevamente lleno.  Las presiones, el estrés y las tensiones de la vida diaria se desvanecen.  Veo que soy la Unión, la Unidad, abundancia y bendiciones.  Soy aceptación y gratitud. Soy inocencia y perfecta salud.  También veo lo que no soy... el mundo exterior en el que vivo, la vida indisciplinada, la vida sin fe, y lo más importante, veo que ya no soy un sonámbulo porque sé quién soy.  Vivo con gratitud hacia Dios, quien soy, y el brillante futuro que nos aguarda a mí y a nuestro planeta.     

No hace falta que diga que en el mundo de Dios no hay que "pedir prestado para construir".  En etapas pasadas de mi vida, había sido mi costumbre el tomar prestado tiempo de mi familia para pensar y planificar actividades profesionales por las noches y los fines de semana.  Ahora me doy cuenta que los Presentes de Dios sólo vienen a mí cuando estoy presente.  Abandonar el presente para planificar el futuro va en contra de esta regla.  Yo pierdo.  Estoy mejorando cada vez más en permanecer en el presente con mi familia, de manera que pueda disfrutar el regalo que cada momento me trae.

Voy a compartir con ustedes más acerca de los Presentes de Dios en mi vida profesional porque me han pasado cosas verdaderamente sorprendentes.  Hace años, cuando era CEO de una empresa que yo había fundado, descarté muchas de mis prácticas empresariales y de planificación diaria.  Cuando lo hice, estaba seguro que iba a llevar a mi empresa a la ruina.  Parecía peligroso descartar  herramientas de negocios comunes, pero sentía que no estaba siendo fiel a mí mismo usando estas herramientas.  Sentía que debía vivir con integridad, pero también que mi empresa podría pagar el precio de hacerlo.  Nada podría haber estado más lejos de la verdad.  Mi negocio prosperó.  En retrospectiva, puedo ver por qué.  Me convertí en alguien que escucha mejor, alguien más paciente, compasivo y mejor conectado con las persona con la que estaba hablando.  No hace falta decir que a mis clientes y empleados les encantó todo esto.   Mi negocio, que ya estaba prosperando, logró un nuevo punto de inflexi´n y creció a un nivel completamente nuevo. 

Estoy guardando el mejor Presente para el final.  Es el presente que involucra mi Ser.  Me di cuenta que la Presencia Amorosa, Sagrada y Divina que estaba aquí PARA mí, también estaba DENTRO de mí, de ti y de todo.  Lo que los científicos nos han dicho es cierto:  Hay una gran Singularidad.  Lo que los espiritualistas y los fundadores de algunas de las tradiciones religiosas del mundo nos han dicho, es cierto: Nuestra mayor bendición es nuestro certificado de nacimiento Espiritual.  Hemos nacido a imagen y semejanza de Dios.  Somos parte de Dios.  Estamos todos interconectados y somos interdependientes.  Todos Somos Uno.  

Esto completa nuestro círculo al vivir en la Presencia de Dios y en los Presentes de Dios.  Estoy convencido que el liberarnos de la vida del ruidoso mundo exterior y vivir en nuestro mundo interior--conectados con Dios--es el regalo que transforma nuestra vida individual y colectiva.  Podemos vivir en Amor, Paz y Armonía Divinos y así será en nuestro mundo cuando hagamos esto juntos y al unísono. ¡Verdaderamente es un regalo de Dios!

Con todo mi Amor,
Steve